jueves, 11 de septiembre de 2014

Envueltos de carne y tomate asado

Este plato se me ocurrió porque me encantan las piadinas, sobre todo por su versatilidad, son un instrumento perfecto para la imaginación, pues se pueden probar con casi todo lo que se le ocurra a uno. Yo os animo a hacerlo. 

En este caso el secreto es cocinar y sazonar bien la carne para que quede sabrosa, pues la carne picada tiene eso, que es fácil que quede insípida. 

No es el único plato que hago con piadinas, como iréis comprobando a medida que vaya poniendo las recetas, así que empecemos con esta y a ver qué tal.

Ingredientes (2 personas):
  • 300 gr de carne picada ternera
  • 6 tomates
  • 3 piadinas (tortas italianas de arroz)
  • 1/2 cucharadita de pimentón picante
  • pimienta negra molida
  • 1/2 cucharadita de romero
  • 1/2 cucharadita de hierbas provenzales
  • sal
  • vino dulce
  • 2 ó 3 cucharadas de aceite al ajo
  • aceite de oliva virgen extra
  • 1/2 litro de caldo de pollo
  • albahaca
  • orégano


Se sazona la carne picada con el aceite al ajo (yo tengo siempre una aceitera con uno o dos dientes de ajo pelados y aceite de oliva virgen extra, así tengo un rico aceite al ajo cada vez que lo quiera), el pimentón picante, el romero, la pimienta negra molida, las hierbas provenzales y sal. Se mezcla bien y se deja reposar unos 10 minutos.



En una sartén se pone aceite de oliva virgen extra y se echa la carne sazonada. 



Se sofríe sin parar de remover durante unos 5 minutos a fuego medio.



Se incorpora un chorreón de vino dulce y el caldo de pollo. Se lleva a ebullición hasta que el caldo se reduzca.




Aparte, se ponen los tomates (lavados y con el rabillo extraído) en una bandeja de horno con aceite de oliva virgen extra, albahaca, orégano y sal.



Se introducen en el horno precalentado y se hornea a 180º durante 45 minutos. Transcurrido este tiempo se dejan los tomates reposar  dentro del horno cerrado y apagado durante otros 5 minutos.



Se pasan las piadinas por la sartén sin aceite un minuto por cada lado.



Se trocean los tomates y se rellenan las piadinas con la carne y los tomates asados. 



Se enrollan y listos para servir y comer.




Están buenísimos!!!

jueves, 4 de septiembre de 2014

Frittata

Este plato es uno de mis favoritos. La receta se la copié a Gordon Ramsay y tuve que comprar una sartén apta para horno (me decidí por una a la que se le puede quitar el mango y resultó ser una maravilla), pero mereció la pena de largo. Como digo, a mí me encanta y quizá por eso disfruto tanto haciéndolo. Espero que vosotros también!

Ingredientes:
  • 200 gr de bacon
  • 1 pimiento rojo
  • 2 cebolletas
  • 8 huevos
  • 60 gr de queso parmesano rallado
  • pimienta negra
  • 120 gr de guisantes
  • albahaca fresca
  • 2 rulos de queso de cabra 
  • sal


Se corta el bacon en trozos y se pican las cebolletas y el pimiento rojo. El bacon cortado se echa a la sartén muy caliente sin aceite (se hace con su propia grasa y así queda crujiente). Se añade sal y pimienta.



Se baja el fuego y se incorpora el pimiento troceado (y algo de aceite de oliva virgen extra si fuera necesario). 



Se sofríe unos minutos (alrededor de 5) y se añaden las cebolletas picadas. Se cocina todo otros 5 minutos a fuego medio.



Se baten los huevos y se sazonan con el queso parmesano y pimienta negra recién molida. Se mezcla bien. 

Se incorporan a la sartén los guisantes (que pueden ser frescos o de lata) y la albahaca fresca (yo recomiendo que se trocee previamente). Se mezcla bien y se añade uno de los rulos de queso de cabra en trozos. 



Se vuelve a mezclar y se incorporan lentamente los huevos batidos. Con la ayuda de una cuchara de madera se mueve un poco para ayudar a que los huevos lleguen al fondo de la sartén. 



Se cocina durante unos 7-10 minutos a fuego medio.



Se añade por encima el otro rulo de cabra en trozos (o rallado, pero es que a mí se me deshace, así que yo lo pongo en trozos y queda perfecto). 



Se introduce en ese momento en el horno precalentado y se hornea al grill durante 5 minutos.



Listo. Ya veréis qué rico está. Os sorprenderá.



Buenísimo!!!

Macarrones de la granja gratinados

Ya estamos de vuelta de las vacaciones y el regreso trae consigo nuevos momentos de los que disfrutar y nuevas recetas que degustar.

En esta ocasión traigo uno de los muchos platos que hago con macarrones, que en mi casa gustan muchísimo y de los que no se cansan nunca. Es entretenido de hacer, pero el resultado es delicioso y completito en cuanto a proteínas y vitaminas.

Ingredientes:
  • 500 gr de macarrones
  • 400 gr de tomates
  • 2 pimientos
  • 4 dientes de ajo
  • 1 cebolla
  • 2 pechugas de pollo
  • 1 berenjena
  • 250 gr de champiñones
  • queso rallado emmental
  • 125 gr de mozzarella fresca
  • 500 ml de caldo de pollo
  • una hoja de laurel
  • 2 pastillas de caldo de verduras
  • sal
  • aceite de oliva virgen extra
  • pimienta negra
  • orégano


Se pican la cebolla, el ajo y los pimientos y se sofríen a fuego medio-bajo durante unos 15 minutos. Se trocean los tomates y se incorpora. Se sigue sofriendo otros 10 minutos más.

Se trocea la berenjena y se añade. Se sazona y se pocha todo junto unos 30-35 minutos, removiendo de vez en cuando.



Se trocea el pollo, se laminan los champiñones y se incorporan a la mezcla anterior junto con la hoja de laurel. Se mezcla todo bien y se cocina durante 5-7 minutos removiendo con frecuencia. 



Se añade el caldo de pollo, se sube el fuego a fuego medio.



Se cocina hasta que el caldo se haya reducido. En otra olla se pone agua con un poco de aceite y las dos pastillas de caldo de verduras. 



Se lleva a ebullición y se añaden los macarrones. Se cuecen el tiempo que indique el fabricante (generalmente unos 8-10 minutos).



Se retira la hoja de laurel y se mezcla la pasta con las verduras y el pollo. 



Se vierte en una fuente de horno y se trocea en rodajas el queso mozzarella y se pone encima. Se espolvorea pimienta negra recién molida y orégano. Finalmente, se pone por encima queso rallado.



Se introduce en el horno precalentado y se gratina durante 10 minutos.



Y ya está. Delicioso y perfecto para toda la familia.


miércoles, 30 de julio de 2014

Pastel de berenjena y queso

Esta es la segunda receta de hoy y también riquísima. Es una buena manera de comer verduras incluso para aquellos que no les guste o les siente mal. En mi caso, tengo en casa a una persona con la enfermedad de Crohn y mi forma de cocinar las verduras (no sólo en este plato sino en todos los de mi blog) no le causa ninguna crisis ni molestia alguna en el aparato digestivo. 

Y encima está buenísimo, de hecho es uno de nuestros platos favoritos.

Ingredientes:
  • 1 lámina de masa quebrada congelada (o 2 láminas de masa quebrada fresca)
  • 2 berenjenas
  • 1 diente de ajo
  • 1 cebolla
  • 200 gr de queso de cabra
  • 200 ml de nata líquida
  • 3 huevos
  • albahaca
  • aceite de oliva
  • sal
  • pimienta


Si la masa quebrada es congelada, se deja descongelar y se extiende un poco. Se coloca sobre el molde de horno y encima se pone papel de horno o papel de aluminio y sobre él garbanzos (es para que haga peso. Los garbanzos se pueden reutilizar para la misma función, al menos es lo que yo hago, así no se tira nada). Si la masa quebrada es fresca (de frigorífico, no congelada), no se puede extender sin romperse, así que lo mejor es utilizar dos para cubrir todo el molde de forma que sobre un poco por los bordes porque encoge.

Se introduce en el horno precalentado (durante 10 minutos a 20º más del que se vaya a necesitar después en la cocción) y se hornea a 200º durante 10 minutos.

Se pelan y se trocean las berenjenas en daditos. Se dejan en agua con sal durante 30 minutos. Después de este tiempo se lavan y se escurren bien.



Se pica la cebolla y se rehoga a fuego medio-bajo durante unos 8-10 minutos. 



Se añaden las berenjenas y el ajo picado y se mezcla todo bien. 



Se tapa y se cocina durante 10 minutos. 



Después de transcurrido este tiempo se salpimenta. Se retira del fuego y se reserva.



Por otra parte, se baten los huevos con la nata y se agrega la mezcla de  las berenjenas, el queso de cabra desmenuzado y la albahaca picada. 



Se mezcla bien y se vierte sobre la masa quebrada horneada ya fría.



Se introduce en el horno precalentado y se hornea a 180º durante 30 minutos (si veis que se dora demasiado, se cubre con papel de aluminio los últimos 10 minutos).



De verdad que es un plato delicioso.



Espero que lo disfrutéis muchísimo!

Hojaldre de cebolla y queso de cabra

Hoy traigo dos recetas maravillosas y muy apropiadas par el verano, pues lo mismo se pueden comer calientes, tibios o fríos. Asimismo, son fáciles de hacer y salen deliciosos.

El primer plato de hoy en el hojaldre de cebolla y queso de cabra con nueces. ¿A que suena rico, rico, rico? Pues más bueno está (jajaja)!

Ingredientes:
  • 2 láminas de hojaldre 
  • 200 gr de queso de cabra
  • 3 cebollas medianas
  • 3 cucharas de nueces peladas y picadas
  • 1 huevo
  • 1 cucharada colmada de azúcar moreno
  • aceite de oliva
  • sal
Se pican las cebollas (se pueden cortar en juliana, pero como yo siempre voy a lo cómodo, yo las pico con la picadora y listo) y se rehogan a fuego suave durante unos 15 minutos.



Se añade el azúcar moreno y una pizca de sal y se remueve. Se sofríe durante unos 5 minutos más.



Una vez listo, en una bandeja de horno sobre la que se ha puesto papel vegetal de horno se extiende una de las láminas de hojaldre y la otra también un poco superpuesta sobre la primera de forma que se pueda poner el relleno dentro y luego enrollar.

Se coloca la cebolla sobre el hojaldre, luego el queso desmenuzado y por último las nueces picadas. Cierra el rollo con cuidado de que los bordes queden bien cerrados y sellados y pincela con el huevo batido por todo el exterior del rollo de hojaldre.



Introduce en el horno precalentado (durante 10 minutos a 20º más de la temperatura que luego vayas a necesitar) y hornea a 180º durante 20 minutos.



Y ya está. Comprobaréis lo rico que está y ya habéis visto lo fácil que es. 



Delicioso...

lunes, 23 de junio de 2014

Hamburguesas de salmón

Como hace muchísimo tiempo que no pongo ninguna receta (de verdad que lo siento un montón), hoy traigo una exquisitez que además me han pedido bastantes familiares y amigos que pusiera en mi blog. Así que aquí está.

Ingredientes:
  • 400 gr de salmón
  • 2 rebanadas de pan de molde sin corteza
  • 50 gr de pistachos
  • 1 huevo
  • 100 ml de nata líquida
  • 3 y 1/2 cucharadas de mayonesa (casera a ser posible)
  • 2 cucharadas de mermelada de arándanos (o melocotón)
  • 1 cucharada de mostaza a la antigua
  • aceite de oliva
  • sal

Si vais a utilizar mayonesa casera, se empieza haciendo la mayonesa y  se conserva en el frigorífico.

Se desmenuza el pan de molde y se incorporan la nata, el huevo, la sal y los pistachos picados previamente (yo utilizo una picadora). Se mezcla bien.







Por otro lado, se trocea el salmón (sin piel) en dados pequeños. Se incorpora a la mezcla anterior (removiendo para que se mezcle bien) y se introduce en el frigorífico.



Se mezcla la mayonesa con la mermelada y la mostaza y se reserva en el frigorífico.



Para pasar las hamburguesas de salmón por la plancha, hay dos formas de hacerlo. Simplemente haciendo la forma con las manos (primero bolas y luego aplastándolas un poco) o con las ayuda de un cortapastas y una espátula, como os resulte más cómodo y más fácil.







Se pasan las hamburguesas por la plancha y se sirven con la salsa de mermelada, mayonesa y mostaza por encima o por debajo, como prefiráis. (Como acompañamiento lo mismo sirve arroz blanco, patatas fritas o al horno, ensalada, o casi cualquier cosa que se os ocurra.)







Ya veréis qué riquísimo que está. 



¡¡¡A disfrutar!!!

True detective



En esta ocasión, en lugar de la reseña de un libro, traigo la de una miniserie que muchos de vosotros conoceréis (si no es así, qué estáis haciendo???!!!). 

Los motivos de esta elección y cambio de género es que, con cierta frecuencia, la línea divisoria entre el cine y la literatura es fina y difusa (y no hablo de versiones cinematográficas de novelas o relatos), y este caso sin duda es un ejemplo perfecto de ello, por no decir que cada uno de los ocho capítulos de True detective es intenso, lleno de recursos literarios, tanto en los diálogos como en las imágenes, sobre todo en las expresiones, en los silencios, en los movimientos de los personajes y, muy especialmente, en la falta de ellos, asemejándose así a magníficas escenas pictóricas.

Se trata de una miniserie que por su complejidad (ya la he visionado dos veces y voy a por la tercera, y sigo descubriendo nuevos pormenores), la profundidad de cada uno de los detalles de la historia, de los personajes (todos, no sólo de los dos protagonistas), de los paisajes (que abren y cierran el ciclo), por lo descomunal de lo aparentemente más mínimo, incluso por ese final que a tantos ha dejado insatisfecho (no entiendo por qué), es simplemente perfecta.

Como podéis intuir por los paréntesis, mucho hay que contar de esta serie. Los dos protagonistas son Woody Harrelson y Matthew McConaughey, que interpretan a Martin Hart y Rustin Cohle, respectivamente. Pareja perfecta donde las haya (la palabra "perfecta" la voy a utilizar mucho aquí, me temo). Algunos dicen que McConaughey supera a Harrelson con creces, no puedo estar más en desacuerdo. En mi opinión, Woody Harrelson es la mejor réplica a la actuación de Matthew McConaughey que he visto en años. Hay que tener en cuenta que el personaje que interpreta el último ganador del Oscar al mejor actor es complejo, incapaz de diferenciar entre el hombre y el detective, atormentado por un suceso dramático, metido como infiltrado en bandas y cárteles de la droga durante mucho más tiempo del recomendado como castigo, dotado de una gran inteligencia y perspicacia y con una filosofía en completo conflicto con las creencias y costumbres del sur de EEUU. Todo eso hace de Rustin Cohle (Rust) un personaje sumamente atractivo e interesante. A su lado, Martin Hart parece un hombre y un detective planos: un hombre creyente más o menos a ratos, casado y con dos hijas, que da mucha importancia a su familia pero que no puede dejar de tener una amante porque es importante, según él, para mantener el equilibrio entre el trabajo y la familia; un detective que tiene don de gente en su trabajo pero que no brilla en él. Justamente esta diferencia aparentemente tan abismal es lo que mantiene un equilibrio alucinante, infinitamente atractivo, brillante diría, en resumen, perfecto. 



La interpretación de ambos actores es simplemente soberbia. El escenario acompaña a la historia de forma impecable. El resto de los actores y sus personajes, así como las historias paralelas, son el relleno cinematográfico idóneos.

A lo largo de los ocho capítulos se intuye una trama compleja en la que están involucrados más personas de las que en un principio se hubiera podido sospechar, es por eso que el final ha dejado a muchos tan insatisfechos. A mí, en cambio (quizá porque la he visto más como una obra literaria que cinematográfica), me resultó el único final posible siguiendo el hilo de los diálogos y los acontecimientos. La parte del laberinto, mientras Cohle está dentro, sí me pareció, en cambio, que se quedaba corta. Pero es la única pega que le puedo poner.

La hija de éste está presente en toda la historia, y al final del todo toma una presencia casi física, y a través de ella se introduce la luz de la esperanza y del cambio.

Como no quiero estropear a aquellos que no lo hayan visto el disfrute y el sentido de la maravilla y la sorpresa de los que True detective está completito, me voy a quedar aquí. Sólo añadir, como ya ha quedado claro, que la recomiendo al 100% y que la considero absolutamente imprescindible para todos, especialmente a los que amen el cine y/o la literatura.